Nashi | Tienda de contenidos
(+5411) 4963.4367
Ask for
our English
brochure!
Not a
spanish
reader?

Discontinuos

10/04/19
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter

«Partenaires en la vida y en el arte»: entrevista a Luis Ayala y Freddy Suárez para Revista Estilo Propio

Entre Colombia y Puerto Rico, el destino les jugó una parada en la Argentina y los instaló para siempre en Buenos Aires: hace 20 años, el periodista Freddy Suárez y el reasegurador Luis Ayala comenzaron a armar una colección de arte propia y se iniciaron en el oficio del mecenas, buscando talentos emergentes y difundiendo sus creaciones. Con 110 obras exhibidas y muchas más guardadas (pinturas, grabados, esculturas, cerámicas, dibujos y piezas textiles), todos los años son invitados por fundaciones e instituciones (ICANA y la Alianza Francesa de Colombia, algunas de ellas) para mostrar piezas de manera temporaria. Por sus conocimientos, sus personalidades y sus formas de entender el arte, componen una dupla sólida y complementaria, aunque de perfil bajo y sumamente generoso: niegan su protagonismo en la cruzada filantrópica que llevan adelante, para concederlo a los artistas y su obra.

En sus años de formación, ¿ya les interesaba el arte?
Luis Ayala: Yo estudié diplomacia, pero nunca ejercí como diplomático. Trabajé con la multinacional de seguros Lloyd’s of London que se especializa, entre otras cosas, en arte, joyas y objetos de colección. Técnicamente entré en el arte desde un punto de vista un poco alejado: yo aseguraba piezas muy caras, que tenían que valer más de un millón de dólares.
Freddy Suárez: Yo vine a la Argentina en 1997. Vine a hacer una pasantía por un año, pero cuando la terminé surgió la oportunidad de trabajar con una empresa norteamericana y decidí quedarme un tiempo. Llevo becado 23 años y estamos juntos hace 20 años (risas). Nos conocimos acá y en ese momento yo tampoco traía ningún antecedente ni del coleccionismo ni del mundo del arte, pero me generaba mucha inquietud. En Colombia escribía para magazines, era como un corresponsal freelance sobre arte.

¿Cuándo nació el proyecto de la colección propia?
Freddy Suárez: El tema del arte surgió cuando nos conocimos. Decidimos que queríamos vivir juntos y que queríamos decorar nuestra casa.
Luis Ayala: Nos pasó que al empezar a buscar obras para nuestro primer departamento, nos encontramos con artistas muy comprometidos con su arte. Entonces, pensamos qué podía-
mos hacer como próximo paso: o seguir comprando obras todos los meses -financieramente imposible para nosotros-, o conseguir una persona que quisiera comprar un cuadro para un living y presentarles a artistas fuera del circuito.

¿Qué criterios de curaduría atraviesan a la colección?
Luis Ayala: Tiene cuatro pilares: el primero es que el arte tiene que ser latinoamericano; el segundo es que debe ser de 1950 en adelante (pocas obras son anteriores); el tercero, que debe ser 100% figurativo. Por último: todos los artistas tienen que ingresar a la colección en vida.

¿Cómo fue la transición entre ambientar su casa con obra a convertirse en mecenas de artistas?
Luis Ayala: En un principio conocimos artistas que se hicieron amigos y empezamos a ayudarlos a promover su obra. Cuando se nos fue de las manos, porque intentamos ayudar a muchos, fue cuando Freddy cambió de profesión.
Freddy Suárez: Empecé a estudiar la carrera de Historia del Arte e hice muchas cosas vinculadas a esta disciplina, para ver cómo podía generar espacios para los artistas. Creando estos espacios es que empecé a vincularlos, muchos de ellos son del interior y no tienen fácil llegada a Buenos Aires.

¿Cómo muestran y difunden las obras?
Luis Ayala: Entre amigos. Son de Europa, Colombia, Venezuela, Ecuador, Brasil, Estados Unidos, de toda la región. En ese sentido, a los artistas les ayuda que la obra salga a abrir un nuevo mercado.
Freddy Suárez: Hay muchas personas a las que les interesa el tema, pero no tienen el tiempo ni el expertise de salir a buscar. Al ser amigos, vienen a nuestra casa, miran lo que tenemos y nos dicen qué artista les puede interesar.

¿El comprador siempre quiere conocer al artista?
Luis Ayala: No, pero nosotros sí. Somos de los que no comprarían una obra de arte sin conocer al artista. Y hay gente que no quiere conocerlo: solo prefieren que la obra le hable.

Ustedes construyeron una suerte de cofradía: apasionados del arte con un interés genuino, que no buscan coleccionar por status.
Luis Ayala: Nosotros evitamos eso, la obra por status. La mayoría de los artistas que tenemos, los tenemos porque nos gusta tener algo interesante y que haga pensar colgado en la pared.
Freddy Suárez: Cuando uno quiere una obra, quiere tener la certeza de que lo que está adquiriendo va a tener valor en el futuro. Pocos compran por romanticismo puro. Nosotros empezamos con esto con la idea de, a futuro, hacer una donación. Por eso es meritorio decir “qué suerte que tuvimos que lo descubrimos en aquel momento y que hoy en día vale mucho”.

¿Qué cosas busca el ojo de cada uno a la hora de elegir obra?
Luis Ayala: Hay algo que viene de lo culto del arte: el ojo de Freddy que puede detectar que algo está bien hecho. El mío es más comercial: yo aseguraba arte. Busco un arte que sea fácil de mantener, que no se va a autodestruir, que va a incrementar su valor. Entonces, es la combinación que funciona en nuestra pareja.
Freddy Suárez: Yo puedo detectar a un artista cuando sé que no querrá hacer otra cosa más que arte. Hay artistas que no son así, que pueden hacer arte y al día siguiente diseñar zapatos. Cuando un artista es solo artista, uno se da cuenta.

¿Siempre están de acuerdo?
Freddy Suárez: La colección es pensada de a dos. Normalmente tienen nombres individuales, como la Fortabat. Es muy difícil lograr encontrar dos personas a las que les guste lo mismo y que se pongan de acuerdo. En nuestro caso si esto no sucede, la obra no se adquiere. Normalmente se logra, ya que el ojo lo desarrollamos juntos.

¿Qué es lo que más les apasiona de esta obra reunida?
Luis Ayala: A mí lo que me gusta del arte latinoamericano es que la región siempre está en crisis, por eso nuestra creatividad es fantástica. El que tiene una vida cómoda, no genera nada excitante. Nosotros estamos siempre buscándole la vuelta y siempre encontramos cosas nuevas e interesantes.
Freddy Suárez: El hilo conductor que nosotros quisimos trazar es el del arte de tinte latinoamericano y social. Me interesa mucho la época del Grupo Espartaco. Todo lo que diga algo político y social, que denuncie algo, bienvenido sea.

Una vez al año cambian la configuración de las obras. ¿Hay alguna que tenga un lugar fijo?
Luis Ayala: La primera de la colección. Es un cuadro totalmente abstracto. Cuando lo compré, la artista me preguntó por qué me había gustado. Le dije que me parecía ver un partido de tenis, que a mí me gusta mucho, y se ofendió. Dijo que el cuadro era un coro de ángeles que cantaba a la vida y al amor. Luego me preguntó dónde iba a poner el cuadro y me dijo: “Ten mucho cuidado, porque donde pongas ese cuadro, va a cambiarte la vida, ya que puse mucha energía en esa obra”. Yo vivía en un loft que no tenía nada en las paredes (me había mudado hacía un mes). Busqué en toda la casa y encontré un clavito sobre la cama y decidí que ahí iba a poner el cuadro. Me acosté a dormir y miré hacia arriba: “Esto me va a cambiar la vida porque se me va a caer encima”. Un mes después, el 9 de agosto de 1999, conocí a Freddy y me enamoré por primera vez. Si nos cambió la vida el cuadro o no, no lo sabemos, pero nosotros no lo sacamos de la habitación.

Contacto

* Campos obligatorios