Nashi | Tienda de contenidos
(+5411) 4963.4367
Ask for
our English
brochure!
Not a
spanish
reader?

Discontinuos

15/02/19
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter

IKEA: Diseño para todos

Un recorrido por el legado cultural y comercial de Ingvar Kamprad, el talentoso emprendedor sueco que fundó Ikea con solo dieciséis años.

2018 fue un año de emociones encontradas para Ikea: en enero falleció su fundador INGVAR KAMPRAD, pero la empresa cumplió 75 años en julio. Creada en 1943 en las afueras de Älmhult, la sigla más celebrada del diseño “bueno, bonito y barato” lleva en sus iniciales el sello indeleble de su fundador: la I y la K son por su nombre y apellido, la E se refiere al nombre de la granja familiar (Elmtaryd) y la A, a la parroquia (Agunnaryd).

Un adolescente en bicicleta
INGVAR creció en un entorno rural y humilde, en el que se valoraba especialmente el trabajo diario. Conoció la recompensa al esfuerzo a una edad temprana: para premiar las buenas notas escolares, su padre le entregó el dinero con el que comenzaría su emprendimiento. En una primera etapa compraba fósforos en volumen y los vendía al por menor; también vendió pescado y más tarde se inició en la venta de artículos para el hogar. En 1948 comenzó a producir muebles, en 1951 lanzó un catálogo de venta a pedido y en 1953 organizó la primera exposición comercial.

Los muebles para ser ensamblados por el usuario se convirtieron en un concepto de marca: las cajas con instruccionesabarataban el costo del producto por ser más eficientes para la logística, necesitar menos personal de carga y evitar daños durante el traslado. En 1958, Ikea abre su primera tienda en Älmhult, Suecia. Solo dos años más tarde, incorpora otro servicio revolucionario: un restaurante con café, para que los visitantes permanecieran durante más tiempo en el local. En 1963 la marca inaugura su primera tienda fuera del país, en Noruega, y una década más tarde, la primera fuera de Escandinavia, en Spreitenbach, Suiza. Actualmente Ikea cuenta con 419 locales distribuidos en 49 países, en los que trabajan cerca de 200.000 empleados.

Diseño Democrático
La identidad de la marca estuvo siempre vinculada a una promesa esencial: ofrecer un diseño sofisticado pero accesible, acercando a las clases de menos recursos una experiencia confortable para la vida doméstica. El diseño democrático, según lo definió INGVAR,se encuentra atravesado por cinco dimensiones: la forma, la funcionalidad, el bajo costo, la sustentabilidad y la calidad. Esta combinación es la que Ikea llama “buen diseño”. La piedra fundamental para que el proceso funcione de manera perfecta es la gente: los diseñadores, los técnicos, los fabricantes, los distribuidores, los empleados. Pero también la gente que está del otro lado: el usuario, el cliente, el fanático de Ikea.

“Para nosotros, la buena calidad se basa en las necesidades de nuestros clientes: cómo usan nuestro mobiliario y sus vidas en casa, explican desde la marca. INGVAR era conocido como una persona reservada, alejada de los medios, austera. Sin embargo, su ambición fue tan grande como su marca: hacer la diferencia “para la gente con grandes sueños y billeteras pequeñas”. Su mirada inclusiva y la intención de llegar a todas las casas con una propuesta para mejorar la calidad de vida es, alrededor del mundo, un ejemplo que inspira a los diseñadores: no solo tienen el oficio de crear para los espacios, sino el compromiso de crecer con la gente.

Contacto

* Campos obligatorios